domingo, 15 de julio de 2018



“Involuciones rítmicas; Aparte, las 3 horas”




Listado de poemas

1.      Balanceada dieta y ejercicios seriados. -00:50
2.      Bacanal descenso.                                 -04:55
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“Balanceada dieta y ejercicios seriados”

(Fortaleciendo el alma)

En el reino de las sombras,
Los escombros de sus vidas,
Se mantienen constantes;

Y en tanto aquellas poleas,
Válidas de enormes barrotes,
En su placa descendente,
Amenazan con penetrarles,
Por vagina y ano vorazmente,
Si no poseen suficientes fuerzas,
Para en cuclillas invertidas,
Empujarles de vuelta arriba;

Por otro lado,
Discos de magma viva,
Se aúnan por ganchos,
A sus muñecas agobiadas,
Exigiendo ser halados,
Distantes de espaldas y glúteos;
Altas temperaturas,
Podrían avulsionar sus partes,
Hasta desprender piel y anexos;

Más allá, próximo a sus fauces,
Un mecanismo les reclama,
Cerrando codos en tensión,
Con pectorales sudorosos,
Que eviten garfios agudos,
Vacíen sus globos oculares,
Saciados de contemplar;

Junto y no menos disonante,
Tobillos deben resistir,
Eslabones que les acercan,
A Filosos bordes que con suerte,
Solo ejecutarían incisiones testiculares;

Onfalos, se doblan
Para desdoblarse;
En cada subir y bajar,
Sobre arqueada superficie,
Entre púas engullen bocados,
Que deliciosos tornan fecales,
Al tacto del paladar;

Pabellones contentos,
Son congregados a escuchar,
El peso de barras y libras,
Sobre nucas insaciables,
Que luchan contra la gravedad;

Diezmando la potencia de sus brazos,
Lastimándose bajo las uñas,
Ahuecando las palmas expuestas,
Al tocar relieves hirvientes,
En tonos de alaridos;

Tipo de dolor, de amor y envíos,
Que arrastran los omoplatos,
Sintiendo vertebras por calendarios,
En perinés desflorados,
Que escalan para ascender nunca,
En peldaños estáticos,
En esfuerzos muertos;

Motivadores con látigos en las manos,
Solicitan mayor distancia en tiempo,
Definiendo velocidad en azotes,
Y laceración en efectividad;

Tonificando obligaciones voluntarias,
Símiles entrenadores de hoguera,
Califican penurias y por menores,
Al instante que toneladas macizas,
Impactan sin contención;
Inflamados hombros,
Bajo pantorrillas se extienden,
Por llevar en el regazo,
Pesados dorsos mutilados,
Con vísceras asoleadas;

Trapecios traban pulgares,
En alta barbilla,
De pétreos cucarrones,
De efervescente acero,
De pútrido asfalto;
Apretados músculos sacudidos,
En puntos de inserción,
Que lamentan actos pasados;
                 
Efímeros propios del deleite,
Dorados por ira y calma sola,
Pensados sin afán y desesperación,
Para mantenerles en forma;
Robustos e infatigables,
Debilitados solo en ilusión;

En conjunto,
Asesores de masa y tono,
Continúan agitando fustas de leva,
Contra la carne palpitante,
De superficies corporales;
Varón saludable es aquel,
Que instruye barbaros y verdugos,
Guías personalizados múltiples,
En los gimnasios subrepticios del pecado.


“Bacanal descenso”

(Misericordia roja)

¡Cristo viene porno!

Hablando a todo destinos,
Local o extranjero,
Nacional o infra-terrenal,
A través de operadores informales,
Que casuales elevan plegarias,
Y exponen doctrinas;

Invocando el más
Poderoso de los nombres,
Cuando sus almas amenazadas,
Ante las circunstancias lentas,
Penosamente arden,
Siendo secuencia inequívoca,
De sus propias determinaciones;

¡Cristo viene pronto!

Bamboleándose sin movimiento,
De boca en boca, de oído a oído,
Trayendo y llevando,
Alivios y lamentos;

Apareciendo en dudosas representaciones,
Manifestaciones numéricas y acordes,
De las cuales no se tiene certeza,
Completa, absoluta o unificada,
Acerca de finalidad u origen,
Cundiendo fascinación,
De espectadores y escépticos;

¡Cristo viene porno!

Desnudo y sangrante,
Exigiendo agua por vinagre,
Para saciar la sed protestante,
Que sea, alternativa u ortodoxa,
Excitada se enardece conforme,
Atraída por el pecado laxo,
Que con facilidad expele,
La infidelidad de los hombres;

Erecto con mucha carne,
Rebanado, lacerado,
Turgente y colgante;
Cristo viene pronto,
Para todo aquel que indague,
Incluyendo a aquellos silentes,
Que juicios eluden embebidos,
En brillantina de vanidad superflua,
Y por tanto ante su unción,
Pasan desapercibidos;

¡Cristo viene porno!

Con aureola anatómica,
Y coronación de látex;
Extrañado por la erogenicidad deforme,
En los indiferentes transeúntes,
De su fe sagrada;
Bañada atrozmente,
En dolor y pasión,
Amor y sangre;

¡Cristo viene pronto!

Irresistible, repudiable,
Popular y selecto;
Irremediable e inútil,
Por suceder pasado,
Considerado e inconsciente;
Comunicándose con ánimas y espíritus,
En fatiga o gozo, vida o muerte;
Promiscua y fiel es su gracia,
Excluyente espectáculo orgiástico;

Cristo viene porno,
Tanteando sin dejar espacio,
Que ausente de huellas,
Resguarde palpitante lodo.

Fernando García M.

*Datos de pista:
Involuciones rítmicas: Aparte, las 3 horas.
Áutor/Interprete: Fernando Garcia M.

viernes, 13 de julio de 2018




“Involuciones rítmicas 5, 2 y 6”




Listado de poemas

1.      Amarillo Cristo en páginas.   -00:48
2.      Ayer dijo.                               -03:45
3.      Cara dura.                              -05:20
4.      Algunas por vanidad parten. -06:55
5.      Alternancia del superlativo.   -09:15
6.      Bienvenido al mundo.           -11:14
7.      Cristopular.                            -13:07
8.      Breve profesión editada.       -15:40
9.      Cómo no.                               -16:00
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“Amarillo Cristo en páginas”

(Apartado plegaria mezquina)

Si hoy no es día de pantalón,
Aunque la sociedad así lo exija,
Y en esto decides suela plana,
Cual acostumbrado calzado;
Cambiar debes por tacones elevados,
De estilizada punta fina,
Argumentando te resultan,
Más adecuados que cómodos;
Satisfacción útil al modo,
De sacar tiesos cadáveres,
Restaurados de sus cremalleras,
Límpidos de flácidas culpas;

Entonces,
Donde otros han fracasado,
Yo triunfo!

Reto a brujos,
Predicadores y curiosos,
Pues ya lo has intentado,
Y en otros lugares perdido,
Sin honra, esperanza y dinero,
No has encontrado sosiego;

Recupero al vástago prodigo,
Enderezo a la mujer multi-cama,
Restituyo el deseo por la carne,
De diferente género;

Curo enfermedades
Puestas o malignas;
Patologías desconocidas,
Maldiciones nativas,
Imperfecciones originales,
Impotencia sexual,
Eyaculación precoz;

El alcoholismo,
Me lo tomo hasta el fondo,
Y a la drogadicción,
Pura me la consumo;

Pues el diablo se complace,
En regalar vicios,
Y aquellos que sobran,
En las vidas de los salvos;
Si bien acuñar no puedo,
En existencias descarriadas,
Sin complicación alguna,
Los suprimo con devoción;

Mostrando el mal,
Y el rostro de quien lo hizo;
Retirando amantes ácidos,
Evitando separaciones dolorosas;
Atrayendo y amarrando al ser querido,
Sin que este, se entere o se dañe,
Acudo a magia del fuego celestial,
Donde y con quién este;

Sufre usted y llora,
Ansia alivio a padecimientos,
De cabeza o hígado,
Agobiado de que todo,
Parece resulta mal;

Elimino maleficios,
Restituyo víctimas,
Nacen en Mi bautismo,
Eternos muertos para el mundo,
Evitando la vergüenza del pecado,
Resucite multiplicada en legiones;

Amor, empleo, suerte,
Prosperidad, negocios, salud;
Programe ya su visita,
Intensifico fe deteriorada,
Devuelvo ganancia
En lo invertido;

Oferta de siete por previo,
Recibo subsidio de lotes
Centrales en el infierno.


“Ayer dijo”

(Jueves por la noche; Sacro shunt enérgico)

Arterias en las venas,
Venas en las arterias;
Sagrado corazón de Jesús,
Atajo sanguíneo eres,
Próximo al fresco aliento;

Quizás deba detener el mundo,
Para conocerse otra vez con ella;
Paralizando la escena,
Acortando discoide el tiempo,
Para besar aquellos labios,
De dorada mies enternecida;

Cual no desearlo,
Deseándolo todo junto,
Ojos cierra ahora,
Buscando verse en los suyos,
Reflejado aunque fuese,
Al costado de un difunto;

La intriga del vivir más allá,
Del final desgarrador;
Es la posibilidad emotiva,
De qué la suerte separe los cuerpos,
Invirtiendo cables y años,
Invitando ausencias y compañías;

Venas en las arterias,
Arterias en las venas;
Puente de divina pureza,
Es el agitar de sus sueños;

Santificado su galopar,
Encontraría el instante,
En el que los planes celestes,
Correspondan en cegar el fruto,
De compasión que era Ella;

Elena, bendito 
Ejemplar del género.


"Cara dura"

(Dará cura)

Tal vez musa de inspiración,
Guía las almas en pena,
Cantando aquella canción,
Que hable del misterio,
Que labran en piedra,
Pecados de esclavitud,
Nunca perdonados;

Al limpiar el falo,
Con el suave papel de baño,
Recordó estrofas hermosas;
Sangre jamás vería su próstata;

Bajeza en los versos,
Saña en los detalles,
Reprendidos sean estos;
Lectores, amigos
De lo incierto;

Las casualidades nada implican,
Cuando los ángeles entonan;

*Es ya distante la orilla,
Furtiva la nave ha partido;
Alimentaos con locura,
Que demanda más locura;

¡Celos de los hombres ante Dios!

Deseo de destruir toda hoja,
De solo oírse escribir;
Desespero de ceguera,
Temor a la verdad,
Oscuro postrero al blanco;

Pánico que anhela,
La sordera del destino,
Al entender la torpeza,
De tratar de plasmarle;
Vida de flor en tinta,
Entregada al paseo
De las inseguridades;

También son ideas sin sentido,
El crujir en los dientes.


“Algunas por vanidad parten”

(Fallidos puentes gástricos a las vidas de Satán)

Las divas de natas,
Dormir suele en camas,
De crema dulce, clara batida,
Y mantequilla espesa;
Sueñan merengues blancos,
Que calóricos son falencias,
Para las almas condenadas,
Que salvación ansían,
De un mesías dietético,
Sin tope de gaznate,
Ni abdominal constricción;

Las divas de natas,
Anhelan infantes de chocolate,
Que seductores se permitan,
Ser grandes y racionales,
Rebeldes y deseosos,
De mantecado con leche;

Potestad de régimen,
Es apetito desmedido;
Sus desdichas traen ansiedad,
Acolitando estómagos y comisuras,
Disueltos dolosamente,
En rituales paliativos,
De indigestión pesada,
Nauseabunda en lamentación;
Contras de hierbas y alcohol,
Tomas de bicarbonato y especias;

Las divas de natas invocan,
Sus poderes diezmen la gloria,
De la absuelta gula maternal,
Que del capital septeto,
Es el que más gusto requiere;

Cuánta lactancia,
De críos les negaron;

Las divas de natas,
Atiborradas lo saben;
Por ello les redime,
Adjudicando profunda somnolencia,
Pesadillas que colmadas,
Suspenden latidos y silabas,
Permitiendo descansen de la llenura,
Y marchen a aquel plano,
Donde nunca acaba el hambre.


“Alternancia del superlativo”

(En mención del prepucio)

Música de carpa,
Abramos devotos las palmas,
Para recibir entre aplausos,
A tal hipotético desatino;
Destino en caso ficticio,
De ambiguo salvador,
Que igual como en esta en todos,
Todos absolutamente ha sido;

Oh Cristina, mujer santa,
En lontananza desde mucho;
Fémina estéril, la paloma espiritual,
Posesión no toma de mortal cuerpo,
Dotado en curvas y absolución,
Por escogencia sagrada;

Oh Cristina, Cristina adorada,
Madre/Hombre, Hijo/Intercesor;
Transformarse en días lejanos,
No consuela tal soledad,
Y con ello no se provoca,
La celestial voluntad,
De la unción epifanía;
Esencia fértil que
Gestaciones concede,
De mártires predestinados,
A damiselas virginales;

Cristina sufrida,
Sirvienta servil,
Error de concepto,
Burla merecida;

Posibilidad de 2da venida,
Que superlativa sin ser varón,
Se intentase el maravilloso don,
De lograrse en cinta nuevamente,
Emulando la maternidad de su existir,
Más humana en tal, que divina;

Fantasía desconcertante,
Mitad masculino,
Tercio emplumado,
Con circulación hemática,
De la intocada María;

Mesías de sustancias,
Si por túnica llevaras
Enlongadas faldas,
Seguro que barriguita,
Te lograrías desjuiciado.


"Bienvenido al mundo"

Segundo nacimiento;
Ante los incrédulos creyentes,
Desde la barra podía leerse, misión;

Eres inspiración para los ángeles,
Seres que jamás han decidido,
Poseído ò abundado;

En la cinética del placer,
Que satisfacción busca completa,
Siendo movimiento y fricción,
Mecanismo de origen;
Poco siempre ha importado,
Cuan valioso se es,
Para entidades mudas e intangibles,
Que solo se manifiestan ante elegidos,
Portadores de esa carne,
Que salvaje les desvive,
Por someter y habitar,

Eres inspiración para ellos,
Reliquia cadavérica
De fuego encomiable;
Considerando lo menos justo,
Necesitado de repararlo todo,
Intentando lograrte,
Como quienes deseando
Pasan la eternidad por tener,
Lo que vuestros ojos y corazón,
Ven y padecen;

*El discurso introductorio,
Por primera vez llamado,
Percibido como hombre,
Fue ante los hombres;

Más no conocía El de legiones,
Y su rostro contemplado había ya,
En tantas formas y direcciones;
Que salvo su intuición,
Nada pudo advertirle,
De soledad y pasmo divino;
Espectáculo de un único testigo,
Que inmaculado nunca estremece;

Era distinto esta vez,
Y aplicaba al anhelo,
De aquellas pías elaboraciones,
Multiplicadas y puestas,
En consecución de disonantes fines,
En la igualdad de lo diferente,
Ciclado o incesante.


“Cristopular”

(Expuesto para salarios bajos)

Anarquía que
Sociedad necesitas,
Cuando los mares,
Entreguen sus sales,
A las lágrimas cristalinas,
De aquellos cuadrúpedos,
De herradura y rienda;
Sera la espera del mundo,
El recorrido atornillado,
Del Supremo Hombre Inferior;

¡Cristo alcohólico,
Para la clase trabajadora!

Elevaremos el atender,
Entre pautas de libélulas,
Desecados en el roció,
Respetando los días airados,
De neumáticos ardientes;
Indigentes diligentes en gracia,
Amenizaran con flameantes cócteles,
Brindando a la basta miseria,
Que sus ojos habrán percibido;

Anunciando la felicidad,
Puede estar cerca;
Hospitales públicos,
Serán conjuntos residenciales,
Con nombres de flores, altos y portales;

No necesitaremos su fotografía,
Hasta que misterioso,
Se disipe mal digerido,
Desplomándose de atestado,
Atiborrado de lúpulo y jengibre,
Sin memoria ni patria;
Monumento a constante lucha,
De salvamento inútil;

En ocasiones oratorias,
Las Admisiones le poseen,
Mientras la toman;
A veces entra en Él,
Como entro en ellos,
Intangible ante el deseo,
Para disfrutarle solamente,
A través de sus devociones,
Que vanas atesoraba
Para sí mismo;

Esta es la gloria,
Robada por Él en su seno,
Cuando de lucero,
Con luceros se adornaba;
Padre del hijo de Elena,
Amante de ambos,
Redoblada apuesta,
De mártir desahuciado;

Historia no es esta difícil,
De fugas nocturnas sí;
Cita a la cual nunca asistió,
Para invitarle a buscar,
Un nuevo corazón sagrado.


“Breve profesión editada”

(Ultra positivo)

Poemas todos anzuelos,
Tejiendo van redes de versos;
Pescadores de hombres Yo os hare,
Pescadores de almas.


“Cómo no”

(Mega-existencias; Fuera fue)

Los fervorosos creyentes,
Suelen hablar de sus vidas,
Cual campos de infatigables batallas;
Cruzadas que encuentran término,
Siendo elogiado por nadie;

Luego, lo que se necesita,
Son soluciones que surjan claras,
Al hablar con la radio insurrecta,
Que al azar ofrece música,
Cual denostada explicación;

Colocando abierta,
La posibilidad de levantarse,
Y de la mesa, arrojarse por la venta;
Pues todos solicitan de alguien,
Que haga lo mismo por ellos,
Recibiendo de modo constante,
Símil ruindad retribuida;

Postrero al atrevimiento,
Del hombre al intentarse ave,
Cayendo tostadora su clave,
Las melodías que lo sabían,
Reconocieron sus apuros monetarios;
Afirmando todos queremos a todos,
Iguales para amarnos en comunión,
Pues en tan que fuésemos ranas,
Cuan verde sería la envidia;

Si ministro fuese,
Decretaría pena de muerte,
A la represión de los instintos;

Si canción popular,
Nadie le seguiría sentado,
A menos de imprudente,
En pleno funeral;

Si baile institucional,
Estarían totalmente invitados,
Pues habita resistencia en la redundancia,
Que manifiesta su esencia,
En la repetición que sintetiza,
La suposición de un estado único;

Si fuese presidente,
De nación alguna,
Legalizaría el perdón,
Al agravio y la injuria;

Si madre inmaculada,
Ante sus retoños;
Hijos daría como Yo,
Para poblar el mundo;

Si mujer voluptuosa,
De cálidos labios,
Y provocadora forma;
En cinta permitiría dejarme,
Por Mí hecho espíritu,
Solo por ser madre;

Si soldado que marcha,
Por una causa encandilado;
Sería en favor de lo eterno,
Buscando triunfo en lo inerte;

Si astrónomo alucinado,
Intentaría con los ojos rarezas,
En afán de señal certera,
De alabanza sideral al Padre;

Si fuese arlequín,
Sin ahorrar en lo agraciado,
Entre carcajadas sustraería,
Al diablo la redención divina;

Si chocolate dulce,
Delicioso no provocaría,
Extravió de silueta ninguna;
Descompensaciones letales,
Adelantándome miembros,
En parvadas más cómodas,
Redecorarían mis suelos;

Si fuese la nada,
En soledad admitiría,
Antes de cualquier luz;
Que de ser percusionistas,
Estas palmas no perderían,
Atisbo de sincrónico azote,
En el ritual de placa polimerizada,
Que son las razas y credos,
Fusionados en Mi nombre;
Formando un unitario cuerpo,
En la absoluta rutina,
De los sin cansancio.

Fernando García M.

*Datos de pista:
Tema: Involuciones rítmicas 5, 2 y 6.
Áutor/Interprete: Fernando Garcia M